El Profesionalismo Mejora Experiencias

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El Profesionalismo Mejora Experiencias

“La competencia lo es todo”, dicen algunos. Esto es principalmente cierto entre los deportistas profesionales. A final de cuentas, estas actividades tienen como objetivo ser mejor (equipo o individuo) que el resto y superar a los demás a como dé lugar. Esto siempre y cuando todo se mantenga apegado a las reglas.

Los comportamientos de esta clase, poseen rasgos tanto evolutivos como culturales. Por una parte, uno de los factores que se relaciona con la evolución es la mutación genética y la herencia de las características que se modifican. Para lograr la reproducción, un comportamiento entre muchos mamíferos es la competencia social para conseguir la dominación de un grupo o el derecho a estar con una (o varias) parejas sexuales. En aspectos más generales incluso el acceso a comida y refugio (y mejor calidad de ellos) es algo por lo que se compite de manera natural, de acuerdo con Nature World News.

Si bien nos hemos refinado, las sociedades y culturas comparten rasgos de heredados de factores similares. Los deportes y las competencias académicas, e incluso los juegos, nos ayudan a socializar. El juego tiene un elemento pedagógico importante en particular. La explicación es la siguiente, de acuerdo con una publicación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Al jugar tenemos que seguir reglas y hallar la forma de colaborar y contender con otros bajo la misma situación, todo en búsqueda de una recompensa. Los juegos también incluyen gran número de elementos culturales y psicológicos propios de un grupo específico.

Todo lo anterior nos permite enfrentarnos a retos y problemas en ambientes controlados. Su vez, son escenarios que nos preparan para llegar a una vida adulta en la cual hay que seguir con la mejora y maduración personal, con el fin de encontrar y aprovechar mejores oportunidades. La experiencia tiene gran valor desde que somos pequeños y en todos los ámbitos de nuestra vida. Parte de este hecho se debe a que al adquirirla, nos facilita realizar tareas similares en el futuro, así como proveernos de herramientas adicionales para cualquier situación que aún no vivamos.

Experiencia Profesional

Tanto prestigio tiene adquirir experiencia, que es uno de los requisitos más provechosos al momento de aplicar para una posición laboral. Asimismo, es una de las formas en que se puede garantizar a un prospecto y a un cliente, de antemano, que recibirá un servicio o producto de calidad. Mucho de esto tiene relación con la confianza. En un mundo en el cual abundan decepciones, fraudes y engaños, cuando alguien gana nuestra confianza, es porque la merece.

De la misma forma, tenemos que ser confiables para con nuestros clientes. Y no sólo se trata de ir por la vida gritando a los cuatro vientos nuestros logros y pedir que nos crean. Hay que demostrar de lo que somos capaces todo el tiempo. La integridad y congruencia no deberían de verse como virtudes extraordinarias de algunos.

Deberíamos de exigirnos a nosotros mismos que sean el mínimo estándar mediante el cual midamos todo lo que ofrecemos. No sólo la calidad del servicio o producto, sino la experiencia continua que va de la mano de ellos. Cualquiera que se convierta en un cliente tiene que sentirse especial y apreciado. Tiene que percatarse de que ahora forma parte de una relación valiosa y duradera. Esto se aprecia por los clientes como nunca antes. El 78% de ellos no cierra una compra, debido a que la experiencia vivida no es satisfactoria. Por su parte, conservar su confianza y lealtad genera entre 60% y 70% de ganancias por venta, a partir de la segunda, según información reportada por Help Scout.

¿Cómo demostrar lo que sabemos? Con evidencia de logros pasados y presentes. A través de los testimonios de otros clientes y de todo aquél que se tope con nosotros en su camino. Más allá de las diferencias que puedan surgir con alguna persona o grupo, tener contacto con nosotros debe de generar algún tipo de satisfacción.

Ya sea por la calidad de lo ofrecido o incluso por conocimiento provisto para la toma de decisiones. Que lo último que tengamos que hacer para demostrar experiencia sea hablar sobre nosotros. Dejemos eso para los clientes, pues el 90% de las ventas están influenciada por comentarios y reseñas en Internet, según Marketing Land.

Es por ello que “la competencia NO lo es todo”. La competencia debe fomentar que se mejore la calidad de todas las alternativas y ofertas en un mercado específico. Debe servir para motivar la variedad y sobre todo, para proveer de mejores experiencias a los clientes. Sin embargo, en muchas ocasiones se pone a la competencia (el medio) como prioridad por encima de los clientes (el fin) y se hace todo por ganar y generar ventas. Muchas y rápido. Poco se piensa en la importancia de lo duradero, lo trascendente. Poco se considera la relación a largo plazo con un cliente.

Volviendo a los ejemplos del juego y el deporte, las reglas existen para establecer límites y proveer de un contexto equitativo para los competidores. Por lo tanto, quebrarlas o engañar a proveedores y / o clientes, no debe considerarse jamás como una opción.

De hecho, contamos con los recursos para centrarnos en la experiencia que viven nuestros prospectos y clientes. Las tecnologías de la información y el comportamiento actual en el que antes de comprar, cada quien investiga sus opciones a fondo, permiten que se enfoquen recursos a cada etapa del viaje de un cliente, de acuerdo con Forbes.

De hacerlo bien, al construir un trayecto inolvidable y satisfactorio, sólo resta esperar el momento en el que ellos se acerquen. Además, los clientes felices atraerán a otros.

El profesionalismo como método

Ofrecer oportunidades a quienes no cuentan con experiencia no está mal. Incluso es una elección que puede traer gran potencial, pues la gratitud y el talento de una persona, quizás den mucho de sí y provean resultados gratamente inesperados. Asimismo todos hemos pasado por el otro lado: ser quien recibe una oportunidad, a pesar de no tener el perfil ideal.

Sin embargo, lo que ha de evitarse a toda costa es ocultar la falta de experiencia. El autoconocimiento viene con la madurez y sí, es verdad que saber qué se desconoce, es un tanto difícil. Pero esto no es excusa para ofrecer servicios o productos con una calidad pobre. Por ejemplo, es irresponsable y deshonesto que una persona sin experiencia alguna quiera ser consultor.

Es parte del sentido común saber que si no se cuenta con la experiencia personal complementada con el estudio de otros casos, mucho menos se puede decir a otra empresa las decisiones que debe tomar. Es poco ético aplicar el “echar a perder se aprende” con los proyectos de otros. Y los clientes buscan a alguien con experiencia para que solucione sus problemas. El 65% calificó como elemento prioritario en el servicio que reciben, el hecho de quelos empleados sean conocedores acerca del tema y las soluciones, según el Harvard Business Review.

Lo peor de todo es que no sólo se daña a sí mismo. Probablemente consiga un par de clientes y aprenda de los errores. En el mejor de los casos saca adelante el proyecto. Lo que muchas veces sucede es que daña a sus clientes y a competidores. Claro, queremos ganar siempre a nuestros rivales en la industria a la que pertenecemos. Esto no justifica dañar las condiciones del mercado.

Si una empresa ofrece algo deficiente y no cuenta con la capacidad para cumplir sus promesas, afectará a todos, por diversas razones:

  • Una decepción genera escepticismo en futuras compras
  • El cliente desconfiará de quienes sí sepan hacer las cosas
  • No sabrá cuánto cobrar y abaratará el trabajo de otros
  • La errónea información provista generará confusiones en los clientes que no sabrán a ciencia cierta lo que requieren
  • Replicará, en algunos sectores, la idea de que “cualquiera puede hacer eso”

Por lo tanto, es indispensable que tú y tu equipo sean expertos en lo que hacen. Que prioricen, por encima de las ventas rápidas, la experiencia prolongada del cliente. Así, el respeto a ellos y a los competidores aumentará y las condiciones que se generen, fomentará que todos ofrezcan cada vez mejores experiencias. Para dejarlo claro: si se quiere el éxito en ventas, no se le debe perseguir directamente, sino satisfacer a la gente, y así se logrará, de acuerdo con Business Insider.

Redacción Círculo Marketing

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