La Verdadera Integración Tecnológica

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Integración Tecnológica

La velocidad con la cual la tecnología avanza es tan sorprendente como la facilidad con la que se lleva a cabo su integración en nuestras vidas, tanto de forma directa como indirecta. Por ejemplo, los transportes híbridos y eléctricos, aunque no sean aún populares e incluso cuando lo sean, no todos los usen, son una vía para reducir el daño que hacemos al medio ambiente. De la misma forma, con excepción de comunidades aisladas, el Internet ha impactado a todos directamente en su uso e indirectamente en la aceleración que dio a la comunicación y economía.

La tecnología se integra en nuestras vidas por su propia naturaleza. Después de todo no diseñamos soluciones a problemas de otras especies o por lo menos, no como prioridad. Detrás de cada invención tecnología hay algo de ingenio, esmero, tecnologías previas, trabajo y la búsqueda por simplificar nuestras tareas o mejorar nuestra situación.

Un ejemplo clásico es el de la creación del protocolo de transferencia de hipertexto (http). Algunos lo recuerdan como eso a lo que llamamos internet. Siendo exactos, internet es la red de redes, es decir, la multitud de equipos, dispositivos y servidores interconectados entre sí y fue desarrollado inicialmente por el departamento de defensa de EUA. La world wide web, es a lo que accedemos por medio de internet (la mayoría de nosotros) y mediante el protocolo creado por Tim Berners Lee es que compartimos información, aunque no es el único que existe.

De acuerdo con la propia narración de Berners Lee durante una TED Talk, hoy gozamos de su invento por lo que en su momento en 1989 fue una etapa de frustración. Él trabajaba como ingeniero de software en un laboratorio al cual llegaba mucha gente con sus propios equipos e información en ellos. El problema es que sus documentos estaban en formatos diferentes y no eran compatibles, por lo que decidió hacer algo al respecto y le propuso a su jefe una solución.

El diseño del http le fue autorizado como un proyecto no prioritario en el tiempo en el que pudiera hacerlo sin descuidar otras cosas. Gracias a la frustración de un hombre y la autorización (aunque sin mucha fe) de otro, hoy nos comunicamos por internet de manera sencilla y ágil para compartir humor, videos, fotos, divulgar ciencia y gritar al mundo qué comimos ayer por la noche.

Después vino el paso de fe del que dependía todo. Berners Lee comenzó a pedirle a la gente que cargara su información a la red que él creó. Su protocolo se encargaría de facilitar la comunicación para transferir, compartir y consultar la documentación. Así también surgieron la URL y básicamente todo lo relacionado con el funcionamiento de la World Wide Web. Y fue un éxito, la gente comenzó a utilizarlo y así obtuvimos la última gran maravilla tecnológica del siglo XX. En menos de 30 años su integración en las vidas humanas dejó de ser sólo para la academia y con motivos de investigación. Hoy en día el 40% de las personas hacemos uso de esta tecnología de acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU.

De hecho es difícil imaginar lo que sería del mundo y las sociedades sin esto. ¿Sería el fin del mundo? Probablemente no, pero si de pronto perdiéramos el acceso a internet de forma permanente, la adaptación costaría mucho dinero y quizás vidas humans y el funcionamiento que conocemos hoy en día de la sociedad también dejaría de ser igual. Lo mismo sucedería con otros avances tecnológicos que hoy en día consideramos parte natural de la humanidad, como lo es la escritura (que nada tiene de natural). El mismo nivel de integración y dependencia llegará en relación con otras tecnologías en el futuro, sin duda…

La última barrera de la integración

Algo que antes parecía ficción, hoy en día es motivo de investigaciones serias en varios países, por distintos grupos y con diversos fines. Se trata de la integración entre la tecnología y los humanos. El cómo, o más bien, los cómos, son los que aún no están claros, pero las opciones ya se vislumbran. Los avances en legislación nos permiten ver que esto sucederá pronto.

Es bien sabido que la ley siempre está por detrás de la tecnología. Es más, suele estar por detrás de todo, pues los precedentes son uno de sus fundamentos. No se castiga un crimen que nadie antes pudo imaginar o realizar y tampoco se regula una tecnología que aún no existe. De hecho, en relación con internet siempre ha habido un rezago considerable, de acuerdo con el Financial Times.

Las cortes del mundo han estado muy activas en cuanto a tecnología. Por ejemplo el caso del FBI vs Apple en EUA fue muy importante en materia de privacidad, sin embargo en 2014 sus cortes ya habían dado un fallo importante: extendieron la protección de la cuarta enmienda a los dispositivos móviles, de acuerdo con el New York Times. Ésta enmienda se refiere a la necesidad de una orden para molestar a alguien en lo que refiere a su persona, hogar, propiedad y documentos. Además hace un año también se determinó que incluso la información relacionada con localización requiere de una orden emitida por un juez para ser consultada por autoridades, según Slate.

Se ha empezado a redefinir la idea de lo que es una persona. No somos sólo un cuerpo, pues por ello también existe protección legal de nuestras invenciones, creaciones, ideas y propiedades. Depositamos algo de nosotros y nos extendemos más allá de nuestros límites físicos no en sentido metafísico, sino en lo que define nuestra identidad. Debido a los límites también buscamos la innovación tecnológica y su integración con nosotros para hacerla más natural, más parte de nosotros, pero no significa que ya lo sea.

Si aún no estás de acuerdo, piensa en esto: nos define más que un cuerpo y un número de identificación. Nuestras pasiones, relaciones y deseos, así como nuestras actividades, son parte de nosotros. Si no, no sería un cambio de vida y una reinvención de nosotros mismos el proceso que implica terminar una relación, cambiar nuestro lugar de residencia o tener un hijo. Asimismo desempeñamos estas actividades asistidos por tecnología, sólo que es tan a veces cuesta verla como parte de uno mismo.

Por ahora aún tenemos avances como Cicret, un brazalete conectado a nuestros dispositivos, que proyecta en nuestro brazo la interfaz de los mismos y permite controlarlos de forma similar a la experiencia de una pantalla táctil (aunque funciona diferente), sobre nuestra piel. Esta idea de tomar lo familiar y acercarlo un poco más a nuestro cuerpo, es la forma en que llegará una integración más radical.

Por ejemplo, Open Bionics es una empresa dedicada al diseño y manufactura de prótesis de bajo costo. Eso no quita que aprovechen el diseño para mejorarlas también en cuanto a lo estético. En su sitio lo primero que se ve son ejemplos del resultado de su reciente alianza con Disney: prótesis de brazo para niños, con diseños inspirados en Forzen, Star Wars y Iron Man. Ahora anunciaron diseños inspirados en el videojuego Deus Ex Mankind Divided, de acuerdo con Engadget. La franquicia de juegos trata precisamente los temas de transhumanismo y la integración tecnológica.


No sería extraño pensar que durante este siglo, no sólo se desarrolle la integración de acceso a internet y prótesis cada vez mejores, sino que las mejoras a sustitutos para ojos, memoria, extremidades y otros órganos sean tales, que haya quienes voluntariamente las adquieran, sin haber perdido alguna capacidad previamente.

Conclusión

Todo esto implicaría cambiar la concepción que tenemos del internet de las cosas, incluso en el futuro inmediato. No sería sólo una interconexión de los electrodomésticos, las luces, los autos, las calles y demás objetos. También nos incluiría en la forma de interactuar y entender a la tecnología como una verdadera extensión de nosotros y dejar de verla como herramientas para realizar una tarea con más sencillez o incluso hacer algo que antes no se podía hacer.

Sería una nueva revolución tecnológica, una que podría tener consecuencias más significativas de las que tuvieron la Revolución Industrial y la Revolución Digital. Es muy posible que continúe la tendencia actual del cambio constante en lugar de apuntar a un objetivo final. Claro, también existe una discusión sobre la integración de los humanos y la conciencia en máquinas, para no sólo mejorarnos sino extender nuestras vidas junto con nuestras capacidades. Pero eso es un tema para otra discusión.

Redacción Círculo Marketing

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