La Experiencia de los Clientes… cuando se Parecen a ciertos Personajes de Película

  • Sin Comentarios
  • 1983
La Experiencia de los Clientes... cuando se Parecen a ciertos Personajes de Película

Mientras contemplaba mi lista de pendientes, comencé a divagar un poco y vinieron a mi mente las muy evidentes similitudes que tienen los diferentes tipos de cliente y sus formas de ser, con algunos personajes famosos de series y películas.

Como gerente de cuentas, es una tarea fundamental mantener a los clientes contentos, independientemente de su personalidad o exigencias personales. He aquí algunas recomendaciones para que la experiencia del cliente sea inolvidable, y así poder extender tus servicios.

El Ronin

¿Recuerdan esta película?, Robert DeNiro y Jean Reno pelean sin fin por lo que hay dentro de un portafolio, balazos, explosiones, persecuciones, WOW, pero al final del día la audiencia nunca descubrió el contenido real del paquete.

Este tipo de clientes están ahí, el público los conoce, tenemos estrategias de todo tipo para ellos, pero al momento de aterrizar todas las ideas y ponerlas en una estrategia, ni siquiera ellos son capaces de explicar de manera sencilla, que es lo que tienen dentro de su portafolio, lo que vuelve imposible tratar de comunicarlo.

La mejor manera de tratar con estos clientes es solicitar que hagan una demostración de ventas, como si ustedes fueran un cliente, de esta manera su involucramiento permitirá que ahonden en la promesa de venta de su cliente.

El Miranda Priestly

Miranda Priestly es uno de los principales personajes de El Diablo Viste a la Moda, una jefa abusiva, que exige a sus empleados una labor más ardua de la que normalmente realizan, y los obliga a realizar tareas que no tienen nada que ver con el puesto para el que fueron contratados.

Este tipo de clientes son los que saben perfectamente los términos que tienen contratados, y aún así, buscan obtener más de los proveedores, sin importar ninguna condición o restricción. Y en el caso de que los proveedores no podamos cumplir con las expectativas adicionales, se arma un grande, sin importar que el trabajo para el que nos contrataron este hecho a la perfección.

La mejor manera de tratar con este tipo de clientes es hacerles el favor que requieren un par de veces, mostrarles como hacemos el trabajo adicional que están solicitando, y una vez que se han dado cuenta, hacer un esfuerzo de la venta sobre el mismo.

El Armageddon

¿Recuerdan cómo Bruce Willis, interpretando a Harry Stamper, se quedó sólo en ese asteroide que se dirigía a la tierra y salvó al mundo?

Todos hemos tenido uno de esos clientes para los que absolutamente todo es una emergencia, que no puede pasar un sólo minuto sin sus asuntos queden resueltos, ya que si no los resolvemos, el mundo se colapsará y dejará de existir antes que termine el día. Nosotros tenemos que ser Bruce Willis y quedarnos en el asteroide.

Estos clientes pueden ponernos nerviosos, la mejor forma de tratar con ellos es escucharlos, y dar la prioridad a las tareas que son realmente importantes, de esta manera podremos atender sus necesidades de manera ordenada.

Otra sugerencia es  informarles constantemente acerca de los tiempos que se requieren para realizar cada tarea, y brindándoles apoyo para que se cumplan esos tiempos.

El Carl

En la película “Sí, Señor”, Jim Carrey interpreta a Carl, un ser sumamente amargado que descarga su ira en cualquier situación o persona con la que se cruza, hasta que asiste a un seminario donde lo obligan a siempre decir que si, sin importar la pregunta, su respuesta siempre debe de ser “Si”.

En esta situación nosotros somos el seminario y debemos mostrar al cliente la calidad de nuestro trabajo para que éste deje de decir que no a todo lo que hacemos, o buscarle el lado negativo a nuestras ideas y ejecuciones.

La única manera de tratarlos es cumpliendo siempre con los tiempos ofrecidos, para evitar que tengan razones para quejarse, y realizar el trabajo superando las expectativas de calidad, para que lo perciban como superior al precio que están pagando.

Los Minions

No todos los clientes son malos, como los súbditos de aquel villano favorito de todos. Estos pequeños personajes amarillos enamoraron a todo el mundo y a pesar que hablan un idioma sumamente extraño, todo el mundo parece entenderles.

También hay clientes así, con los que tienes una conexión especial desde el primer momento que te presentan las necesidades de su proyecto, y con los que quieres congeniar sin importar los requerimientos de la cuenta.

Con estos clientes debes de mantener una relación de trabajo muy cercana, e incluso conocerlos en un ambiente personal, sin dejar, claro, que esto afecte el trabajo entre ambos.

Los Scooby

Scooby Doo, ese gran danés amigo de todo el mundo, que formaba parte de un equipo que se dedicaba a buscar monstruos y fantasmas; y que era un fiel seguidor de su amigo Shaggy, podría haberlo seguido a un volcán si hubiera sido necesario.

Hay clientes que te seguirán hasta el fin del mundo si es necesario, pero ojo, esto no es algo malo, al contrario, quiere decir que estos clientes están tan cómodos con el trabajo realizado por el equipo, que tomarán cualquier sugerencia.

Con Scooby hay que ser muy claros con los siguientes pasos y las técnicas de crecimiento, ya que son sumamente frágiles y perderán toda la confianza que tienen en nosotros cuando los resultados no sean los esperados en un nuevo proyecto. Tenemos que mantener esa confianza ofreciéndoles productos que vayan acorde con sus necesidades o siguientes pasos.

En este artículo solo quiero mostrar ejemplos, si algún cliente se siente identificado con mis analogías les pedimos que no tomen esto personal de ninguna manera y en caso que no estén cómodos con su situación actual, recapaciten y busquen la mejor manera de convivir con sus proveedores, de tal manera que ambos obtengan los resultados que esperan.

Juan José Alessio-Robles

@jjalessio

Comentarios

Deja un Comentario

Tu Comentario (Requerido)

Nombre (Requerido)

Email (Requerido)

Website

Mostrar botones
Ocultar botones